miércoles, 8 de agosto de 2012

“La inteligencia Emocional”




Cuando hablamos de la inteligencia, decimos que es la capacidad de relacionar conocimientos que poseemos para resolver una determinada situación.
Por lo que podemos deducir que ser inteligente es saber elegir la mejor opción entre las que se nos brinda para resolver un problema.
También cabe mencionar la diferencia entre una persona inteligente y una persona sabia. ¿Es lo mismo ser sabio que inteligente? Pues no. La sabiduría es la posesión de conocimiento, el saber cosas. En la inteligencia se utiliza las cosas que sabemos, aún así podemos saber muchas cosas y no ser capaces de resolver un determinado problema.
Otro término que se confunde con la inteligencia al igual que ocurre con la sabiduría es la cultura. ¿Una persona culta es una persona inteligente?. Antes de nada tenemos que comprender que significa cultura en el sentido de la reflexión que estamos tratando. Según la RAE(Real Academia Española) un individuo culto es una persona que posee un conjunto de conocimientos. Por lo tanto una persona culta, no implica que sea más inteligente que otra inculta (sin estudios, sin conocimientos culturales).

Ahora centrandonos en nuestro tema, de que hablamos, cuando hablamos de “Inteligencia Emocional”?
El término inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en 1990 por Peter Salovey de Harvard y John Mayer de la New Hampshire, como la capacidad de controlar y regular los sentimientos de uno mismo y de los demás y utilizarlos como guía del pensamiento y de la acción. La inteligencia emocional se concreta en un amplio número de habilidades y rasgos de personalidad: empatía, expresión y comprensión de los sentimientos, control de nuestro genio, independencia, capacidad de adaptación, simpatía, capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal, habilidades sociales, persistencia, cordialidad, amabilidad y respeto.
Uno de los dogmas de la cultura occidental ha sido el concepto de inteligencia, entendida ésta como el coeficiente intelectual, o sea, como aquello que miden los tests de inteligencia. Lo único que medían los tests eran las capacidades (lingüísticas, matemáticas...) propias del rendimiento académico. Existen muchos inconvenientes por parte del C. I. a la hora de medir la inteligencia por lo que a partir de los años cincuenta de nuestro siglo se produjo el descrédito de los citados tests. Se vio que el propio Stanfor-Binet está influido por factores culturales. Lo que miden estos tests no es sólo la inteligencia sino también la cultura de los sujetos.
Daniel Goleman, psicólogo norteamericano, bajo el término de "Inteligencia Emocional" recoge el pensamiento de numerosos científicos del comportamiento humano que cuestionan el valor de la inteligencia racional como predictor de éxito en las tareas concretas de la vida, en los diversos ámbitos de la familia, los negocios, la toma de decisiones, el desempeño profesional, etc. Citando numerosos estudios Goleman concluye que el Coeficiente Intelectual no es un buen predictor del desempeño exitoso. La inteligencia pura no garantiza un buen manejo de las vicisitudes que se presentan y que es necesario enfrentar para tener éxito en la vida.
La Inteligencia Académica tiene poco que ver con la vida emocional, las personas más inteligentes pueden hundirse en los peligros de pasiones desenfrenadas o impulsos incontrolables. Existen otros factores como la capacidad de motivarse y persistir frente a decepciones, controlar el impulso, regular el humor, evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar, mostrar empatía, etc., que constituyen un tipo de Inteligencia distinta a la Racional y que influyen más significativamente en el desempeño en la vida.
El concepto de "Inteligencia Emocional" enfatiza el papel preponderante que ejercen las emociones dentro del funcionamiento psicológico de una persona cuando ésta se ve enfrentada a momentos difíciles y tareas importantes: los peligros, las pérdidas dolorosas, la persistencia hacia una meta a pesar de los fracasos, el enfrentar riesgos, los conflictos con un compañero en el trabajo. En todas estas situaciones hay una involucración emocional que puede resultar en una acción que culmine de modo exitoso o bien interferir negativamente en el desempeño final. Cada emoción ofrece una disposición definida a la acción, de manera que el repertorio emocional de la persona y su forma de operar influirá decisivamente en el éxito o fracaso que obtenga en las tareas que emprenda.


Aspectos de la Inteligencia Emocional:
1.-Conocer Las Propias Emociones: Se refiere a tener consciencia de uno mismo, reconocer el sentimiento mientras está ocurriendo. La habilidad de advertir los auténticos sentimientos, poder simbolizarlos y nombrarlos correctamente, es un factor clave de la Inteligencia Emocional. Las personas que tienen una mayor certidumbre con respecto a sus sentimientos, son mejores guías de sus vidas y pueden tomar decisiones más acertadamente.
2.-Manejar las emociones: El manejo de los propios sentimientos y su adecuada expresión son una habilidad que se sigue de la anterior. Básicamente esto tiene que ver con aprender a tener un cierto distanciamiento de los asaltos emocionales como la irritabilidad, la ansiedad y la melancolía. Así como lograr una expresión emocional auténtica y satisfactoria. Evitar los extremos del descontrol y él inunde emocional por un lado y, de la represión e inhibición por el otro, capacita para enfrentar mejor la frustración y los reveses de la vida.
3.-La motivación intrínseca: Esta capacidad de la Inteligencia Emocional consiste en lograr el autodominio emocional y la automotivación en metas de largo plazo. Esto permite enfrentar las tareas con un nivel de fluidez emocional, armonía y ausencia de ansiedad; y facilita una mayor eficacia en el desempeño. Cuando las personas están provistas de una motivación intrínseca y disfrutan de lo que hacen, su productividad aumenta a la vez que pueden establecer contactos interpersonales saludables.
4.-Reconocer las emociones en los demás: La empatía o capacidad de conectarse con las necesidades y sentimientos de los otros, es una habilidad fundamental en las personas. Quienes logran desarrollar esta habilidad tienen enormes ventajas para desempeñarse con éxito en la vida personal; como en lo profesional, ya que tenderán a establecer contactos personales de colaboración y mutuo entendimiento.
5.-Manejar las relaciones: La competencia social, la eficacia interpersonal, el buen manejo de las comunicaciones, son habilidades que posibilitan el liderazgo, el manejo de grupos y la popularidad. Tener aptitudes en las relaciones interpersonales es el último aspecto de la Inteligencia Emocional.
Debemos de concebir que la inteligencia emocional no es un parámetro marcado desde el momento de nuestro nacimiento sino que debemos de concebirla como algo que es posible desarrollar y fomentar, ni siquiera es algo que quede estacionado y que llegue un momento en el cual es imposible su desarrollo. Si es cierto que esta teoría de Goleman de la Inteligencia emocional aporta un nuevo punto de vista pues nos dice que el futuro no es algo que este predefinido, no esta escrito, somos nosotros, el entorno y nuestros patrones lo que lo marcamos.



Trastorno Obsesivo Compulsivo


Se definen a las obsesiones como:
  • Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes (por ej. pensamientos sobre la muerte, impulso de querer matar a un ser querido, imágenes repugnantes) que se experimentan como intrusos, no deseados e inapropiados y causan ansiedad o malestar significativos
  • Los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real
  • La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos
  • La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son el producto de su propia mente
Se definen a las compulsiones como:
  • Comportamientos (por ej. lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobar si las puertas o ventanas están cerradas) o actos mentales (por ej. contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o de acuerdo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente
  • El objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o reducción del malestar (en general ansiedad o angustia) o la prevención de algún acontecimiento negativo, sin embargo estos comportamientos u operaciones mentales no están relacionados en forma realista con aquello que pretenden neutralizar (o prevenir) o resultan claramente excesivos
Este trastorno se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones, excesivas e irracionales, que provocan un malestar significativo, representan una pérdida de tiempo (toman más de una hora por día) o interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales (o académicas) o su vida social y familiar.
Existe una estrecha relación entre el Trastorno obsesivo-compulsivo y la Depresión. Estos cuadros suelen hallarse asociados muy frecuentemente. Asimismo la dificultad en tomar decisiones (indecisión constante) que acompaña a este trastorno dificulta el normal desenvolvimiento del individuo.
Una persona con TOC tiene conductas obsesivas y compulsivas que son lo suficientemente extremas como para interferir con la vida diaria. No se deben confundir personas con TOC con un grupo mucho más grande de individuos que a veces son llamados "obsesivos" porque tienen un nivel alto de desempeño y son perfeccionistas y muy organizados en su trabajo y aún en sus actividades de recreo. Este tipo de "obsesividad" muchas veces sirve un propósito valioso al contribuir al autoestima de la persona y su éxito en el trabajo. En este aspecto, difiere de las obsesiones y rituales, pensamientos y conductas que alteran severamente la calidad de vida de la persona con TOC.
Los individuos que padecen  TOC muchas veces tratan de ocultar su trastorno en lugar de conseguir ayuda. Muchas veces logran ocultar sus síntomas obsesivos-compulsivos de sus amigos o colegas. Una consecuencia desafortunada de este secreto es que personas con TOC por lo general no reciben ayuda profesional hasta años después del comienzo de su enfermedad. Llegado a ese punto, pueden haber aprendido a manejar sus vidas -- y la vida de sus familiares -- en torno a estos rituales.
El tratamiento combinado de Psicoterapia y Medicación es el más efectivo.

EL Counseling


Es una profesión en si misma, que facilita por medio de un proceso acotado en el tiempo y encuadrado en sus objetivos específicos, áreas y medios de intervención, un proceso de cambio a personas, parejas, familias y/o grupos. El profesional del counseling, facilita la resolución de problemas, fomentando el desarrollo y la utilización del potencial de la persona, sin que esto implique una profunda reestructuración de la personalidad.

El Counseling como abordaje, no procura cura de ninguna índole, se corre del paradigma médico terapéutico, donde hay una persona a quien curar, es una disciplina que interviene en el área de la prevención y promoción del desarrollo humano, no actúa en campos donde ya existen otras profesiones que dispensan su atención a personas "enfermas".

La especificidad del Counseling no es la terapia, ni el espacio de lo psicoterapéutico, sino el desarrollo personal y humano, más allá del marco teórico que el profesional implemente, sea este desde el enfoque Humanístico o Sistémico, su tarea de ayuda estará dirigida a personas que necesitan, un momento de escucha y acompañamiento para comprender mejor sus problemas, tomar decisiones, o realizar cambios en algunos aspectos de sus vidas.

El counseling viene a llenar parte de un vacío socio-cultural, como una oportunidad para el desarrollo de las potencialidades inherentes de la persona y para que estos puedan reconocer sus propios recursos internos.

El counseling es una profesión en si misma que facilita al consultante vivir de una manera más satisfactoria y plena.

lunes, 23 de julio de 2012

Conocerse...


Muchas veces nos sentimos mal y sabemos el motivo.
Otras no sucede que quizá ni sepamos que es lo que nos genera malestar, pero sin embargo algo allí esta alojado, perturbando nuestra vida cotidiana, invadiendo nuestro deseo de felicidad.
Cuantas veces nos sentimos mal, y es importante saber que los problemas son parte de la vida, todos los tenemos y nos acompañaran siempre, pero lo bueno es poder hacer frente a ellos, y seguir luchando cada día por estar mejor.

Si te encontras en un estado en que sentís la necesidad de ser escuchada, de tener un espacio donde puedas hablar de lo que te pasa, sin vergüenza, sin temor a sentirte juzgada, en donde podrás reconocerte como persona, conocer tus potenciales, tus recursos internos, esos que quizá solo falta que los saques a la luz, los desarrolles.
Saber cuales son tus habilidades como así también tus límites y poder respetarlos, sin sentir culpa por ello. No somos omnipotentes, aunque más de una vez creamos serlo…

Te invito entonces a que juntas recorramos ese camino del Autoconocimiento, de la superación personal, de encontrar a través de tus propios medios las alternativas para estar mejor, encontrarle solución a lo que te provoque malestar.
Una mirada humanística, focalizada en el Aquí y Ahora.
Consultora Psicológica
Valeria Bronstain
Comunicate al: 15-67174759
Valeria8126@gmail.com

Las Fobias


Que son las Fobias:
Las fobias son un trastorno psicológico que tiene una amplia incidencia en la población mundial. Una de cada veinte personas, aproximadamente, padece una fobia de uno u otro tipo. ¿En qué consisten? El manual de diagnostico de los trastornos mentales (DSM-IV) las define como un “temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos”. Una persona fóbica siente un miedo exagerado y sin sustento real ante determinadas situaciones u objetos, y en ocasiones esto puede incluso provocarle malestar físico: temblores incontrolables, mareos, sudoración excesiva, palpitaciones, etc. En los casos más extremos, pueden llegar a producirse ataques de pánico.
¿Por qué algunas personas padecen de fobias?
Las causas de la aparición de una fobia no siempre están claras. La mayoría de ellas tiene su origen en la infancia, si bien no deben confundirse con los temores infantiles normales que van superándose conforme madura el niño. Las fobias persisten en la edad adulta e incluso se pueden incrementar, aún cuando el paciente es consciente de que sus temores son irracionales y sin fundamento.
Hay quienes dicen que existe cierto componente genético en las fobias (si un padre la padece, puede llegar a transmitírsela a sus hijos), pero los expertos no están de acuerdo en qué papel juega en estos casos la biología y cuánto corresponde a la crianza: es posible que la transmisión del miedo se deba a que el niño teme aquello que ve que tanto afecta a sus padres.
Un episodio traumático puede llegar a desencadenar una fobia.
Las mujeres padecen fobias con más frecuencia que los varones
¿Se puede curar una fobia?
Existen diversos tratamientos indicados para ayudar a quienes padecer de fobias, y dependiendo de cada caso algunos son más adecuados que otros. Desde el psicoanálisis hasta las terapias conductistas, desde el tratamiento por aproximación gradual a la fuente de los temores hasta hipnosis, pasando también por una amplia gama de medicamentos para controlar la ansiedad y psicofármacos, las opciones de tratamiento son muy variadas. De cualquier manera, hay que evaluar a cada paciente en particular, porque lo que funciona en algunos casos podría no ser bueno en otros, e incluso resultar contraproducente. Por ello, a la hora de tratar una fobia, en la decisión siempre debe intervenir un profesional (un médico, un psicólogo o un psiquiatra).

 Tratamiento:
Debido a que las fobias pueden afectar la vida cotidiana de quienes las padecen, hasta el punto de acarrearles verdaderos disturbios a sus relaciones afectivas, su entorno laboral y su vida privada, muchas personas realizan consultas acerca de un posible tratamiento de las fobias, ya sea para erradicar la fobia o para aprender a vivir con ella. Es importante saber que las fobias no suelen desaparecer por sí solas, por ello es muy importante buscar ayuda.
Para iniciar un tratamiento, lo primero es tener el diagnóstico de un profesional (ya que lo que se puede confundir con una fobia específica podría ser en realidad un trastorno de ansiedad, o algo circunstancial). Es importante conocer los diversos factores implicados en el problema (qué desencadena la fobia, qué la predispone, qué soluciones se han intentado). El paciente y el especialista deben mantener una relación fluida que les permita elaborar objetivos a alcanzarse con el tratamiento.
Las fobias específicas suelen tratarse mediante psicoterapia, que, a la vez que le enseña al paciente las causas de su fobia, le aporta técnicas para ir dominando la ansiedad ante el estímulo desencadenante. Las técnicas para controlar la respiración y la tensión muscular también pueden ser de gran utilidad.
Lo fundamental a la hora de tratar una fobia es estar decidido a superarla, no desilusionarse si los resultados tardan en aparecer, ponerse metas claras y posibles (no imaginar situaciones imposibles de cumplir.
Luego hay que establecer un día determinado para comenzar el tratamiento, habiéndose armado de paciencia. Finalmente, valorar todos y cada uno de sus logros, ya que por pequeños que puedan parecer implican siempre un gran paso.

Valeria Bronstain
Consultora Psicológica

La familia en la actualidad


La familia actual está necesariamente en crisis. Esto se debe a las constantes modificaciones tecnológicas y sociales, al ritmo veloz de vida, a la violencia, a la carencia de comunicación real en favor de la virtual, al impulso consumista global, a la banalización de los sentimientos y al creciente escepticismo religioso. 

La actualidad está poniendo a prueba una vez más a la familia, la cual con sus características propias de "pilar fundamental de la sociedad", necesita adaptaciones y refuerzos para crecer sin derrumbarse.

La actualidad exige vivir las crisis familiares adentrándose en las causas e intentando un control aún a base de negociaciones. Nada se consigue de un día para el otro. La evolución cuesta pérdidas, pero siempre se generan nuevos beneficios.La idea de que la familia se encuentra inestable, disgregada, vacía y en vías de extinción es una verdad a medias. La familia está en crisis, depende bastante de quienes manejan hilos desde arriba, pero también depende de cada uno de los integrantes, y la reivindicación empieza por casa.

Por ello creo importante tener presente estas circunstancias que son en su mayoría externas y afectan al núcleo familiar, pero no dejar de lado los valores de la familia, la importancia que tiene cada lugar de cada uno de los integrantes de la misma para poder mantenerse unida y forjando los lazos de unión entre los miembros.


Clor. Valeria Bronstain